Aficiones y reflexiones

7:00

Y es que poquiiito a poco una va recuperando las ganas de hacer cosas, de volver a retomar aquello que le gustaba, de plantearse nuevos horizontes. A este punto no se llega de un día para otro, no se puede obligar a llegar a él, tiene que ser por iniciativa propia porque, sino, una acaba aburriendo hasta su mayor afición.
Este fin de semana se presentaba más bien tranquilo, sin compromisos apalabrados, por eso ayer Domingo decidimos improvisar e ir al Handmade Festival, una feria de manualidades que se celebraba en Barcelona. El año anterior ya fuí pero, para qué os voy a engañar, me cundió más bien poco porque una tenía en la cabeza un único pensamiento, era aún más monotemática, si cabe, que ahora. Nuestra situación no es que haya cambiado mucho desde entonces, más bien todo lo contrario, pero creeeo que he aprendido a vivir con ello, ¡al final será cierto aquello que dicen que a todo se acostumbra una!
La verdad es que las 3 horas que estuvimos me volaron, ¡así, sin más! Y eso que iba sufriendo por Mr. Costillo, que no me maldijera los huesos harto de aburrimiento. ¡Pero se comportó muuuy mucho y se ganó para comer una weníiisima tortilla de patatas! (de aquellas veces que, sin saber como, te queda la comida extrañamente bien).
Había 2 secciones que predominaban: scrapbook y costura/media/ganchillo/trapillo; entre medio algun puesto puntual de repostería, trabajos manuales más rudos (de los de Black&Decker), bisutería, jardinería y bricolaje. De todo esto, quise centrarme en lo que a costura y patchwork se refería.
¡Me gusta coser! Alguna cosa ya he hecho y, posiblemente os sorprenda, era para bebés (arrullos, albornoces, etc). Si hubiese escuchado mis pensamientos en su debido momento, en vez de hacer por lo que creía se esperaba de mi, casi seguro que se dedicaría a sanidad su padre, pero por aquel entonces creí que era lo correcto así que no me puedo reprochar nada porque a cosa pasada es muy fácil juzgar.
¿Qué me hubiese gustado hacer? Algo creativo, desde fotografía a diseño de moda pasando por corte y confección, cualquier cosa menos lo de ahora, por muuuy buena profesional que procure ser debido a mi elevada autoexigencia (si hago algo, lo hago bien aunque no me guste, para hacerlo mal ni empiezo).
Pero entonces, con 17-18 años, piensas que tu camino será menos duro si tomas una vía más convencional, algo con salidas reconocidas y contrastadas, menos "bohemio" y más estable. ¡¡¡ERROOOR!!! Luego llegan cosas a tu vida con las que ni contabas y tienes que luchar, si realmente las quieres, lo que no tendrán que luchar los demás, pero lo haces aunque al principio no te sientas capaz y, un buen día, descubres que quizá otro en tu lugar nuuunca hubiese llegado tan lejos, ¡ERES MÁS FUERTE DE LO QUE CREÍAS! (y no hablo de la fuerza corporal, que de esa ando algo escasa...).
Si puedes con algo que consume tantas fuerzas como la infertilidad, ¿por qué no ibas a poder con otras facetas?
Ni mucho menos voy a echar por la borda tooodo lo que he logrado en 10 años de profesión, por poco que sea, pero creo que nunca es tarde para escuchar  los deseos de la niña que un día fuí, aquella que disfrutaba cogiendo los retales de su abuela -modista de profesión- para vestir a Barbie (era para lo único que me servía), aquella que doblaba un folio y dibujaba una cámara en su frontal para simular que sacaba fotos (eran cromos de Panini), la que se hacía sus propias muñecas recortables y correspondientes vestiditos, aquella que se pasaba hoooras y hoooras pintando y dibujando.
Con 17-18 años necesitaba que la gente creyera en mi y mis decisiones antes de hacer nada, mi felicidad pasaba por saber que tenía su aprobación en cada cosa que hacía; ahora, con 32, soy yo la cree en si misma, en lo que quiere y en lo que aspira en esta vida, ¡y con eso me basta!
Estoy preparada para equivocarme, me conozco mejor que nunca, a mi y mis límites, y por mal que pueda ir una cosa hecha desde el sentido común nuuunca tendrá una factura tan elevada a pagar como todos y cada uno de los abortos por los que hemos ido pasando, y que nadie me ha podido evitar experimentar.
El próximo embarazo que pueda llegar va a traer consigo unas imposiciones sobre mi estilo de vida actual, unas cuantas restricciones, una serie de riesgos; ya me dijo Dra. Pinchos 2 que es algo que, por mucho que procure evitar, debo ir mentalizándome porque el momento de tomar decisiones drásticas llegará. Pensando en el egoísmo de buena parte de mi "público" poco cuesta anteponerme y mandarles al garete, las cosas claras, pero de algo voy a tener que vivir, ¿no?
Nunca es tarde si la dicha es buena, y así lo creo.
Y ya que todo este "vaciado mental" ha venido a raíz de una feria (ni que hubiese ido a un congreso de metafísica)... os enseño las cuatro chuminadas que se ha comprado servidora y con las que pronto se pondrá manos a la obra.

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