Día E

7:00

E de ecografía, la que tenía pendiente desde hace unos cuantos meses, la que se supone que debía confirmar y certificar que todo está OK.
 
Me acompañaba la misma sensación que cuando entregaba exámenes en mi época de estudiante y dudaba de mi misma hasta puntos insospechables, aún sabiendo que había respondido bien. Dudar es normal, dudar es de sabios... así que el Lunes era una gran duda con patas, y encima premenstrual...
Si a eso le sumamos que llegamos con 20 minutos de antelación y nos quedamos más tiesos que Walt Disney en la salita de espera de lo fuerte que estaba la refrigeración... ¿qué más podía pedir? No sabría decir si tiritaba de frío, de nervios o por ambas cosas.
Entramos, ¡cómo no!, con demora, muuucha demora (1h 45m), pero ya iba mentalizada a raíz de las veces anteriores. Mr. Costillo, por más tiempo que pase nuuunca creo que se acostumbre a "perder su tiempo" en las salitas de espera de los médicos, en cambio, para otras cosas tiene más paciencia de la que yo tendré jamás.
 
Cuando pasamos la doctora y las dos residentes se estaban mirando mi historial y la frase de la ecografista fue "¡Ah, sí! ¡Hombre si te recuerdo! Menuda imagen de libro que obtuvimos la primera vez, ¿eh?" Sé que soy bicho al que dar de comer a parte en muchos aspectos... pero vale.
Mientras procedía a hacer el ritual de despelote de cada vez las escuchaba comentar mi caso, su evolución y, sorprendentemente, la confesión de lo que pensaban en un primer momento por lo redondito de los restos: que tenía una mola, algo que ya supuse que querían descartar con tanto seguimiento pero que tampoco llegué a pensar que contemplaran tan en serio.
 
Imagen tomada de esta web
Fue introducir el ecógrafo y escuchar un aliviado "¡Ya no hay nada!". Aún así lo miraron con detenimiento por si se les escapaba alguna cosa pero no, del derecho y del revés estaba todo perfecto, viniendo a confirmar lo que ya anticipó la ginecóloga en la revisión anual de Julio.
Hubo sólo un pequeño momento de crisis existencial por mi parte cuando la doctora al frente dijo "Si quieres, para mayor tranquilidad, programamos una histeroscopia que confirme lo que vemos...".
Mi cara de asesinato al pensar en pasar otra vez por esa prueba habló por mi, no hicieron falta palabras, argumentos, lo captó a la primera y, por si le quedaba ápice de duda le solté al final "Si tú lo dices te creo, no necesito reafirmar tu diagnóstico..."
Y así, con dos estudiantes ojipláticas y una doctora aliviada, hemos puesto OFICIALMENTE punto y final a este episodio. ¡Al fiiin!
Ahora ya solamente nos quedan dos visitas: hematología en la SS y Dra. I.
Cruzo los dedos para que tooodo vaya según lo previsto, aunque el Viernes ya os contaré la novedad que tenemos sobre la analítica de hace un par de semanas y que espero no les anime a querer contrastar más.

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4 comentarios

  1. Biieeen por tu útero!!!
    Cada vez que nombras la histeroscopia con tanto odio y resentimiento se me ponen los pelitos de punta. Que en breve es la mía!!! Menos mal que voy sedaisima y que ya pase por la biopsia y llevó algo de experiencia en atravesamiento de cuello de útero.

    Por cierto, esa mola no mola nada. Suerte.

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. Bueno, pues parece que todo bien. Ahora a seguir adelante.

    Un abrazo :)

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  4. me alegro q todo vaya saliendo bien y ya mismo semaforo verde.algun dia sucedera lo q tanto desais.un saludo

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