Cuando el miedo te invade

8:00

¡No las tienes todas contigo! Quizá por eso estas 6 semanas de parón forzoso, con las que no contaba, me han venido al dedillo.
No es que no quiera intentar nada, probablemente sea un caso típico de "pánico escénico", pero la incertidumbre que genera la situación de búsqueda/embarazo me mata, y ahora además debo añadirle un tratamiento en toda regla que, no nos engañemos, tiene sus contraindicaciones para mi persona por más que quien os escribe pretenda pasarlas por alto.
Sé que me han sentado "bien" estos días de demora inesperados porque los de casa han notado cierta relajación en mi y si no es mayor es por el percal familiar que tenemos montado por otro lado.
Me da pereza la heparina, bueno, no exactamente, me da pereza PINCHARME la heparina; sensación que se alimenta, a su vez, por la incertidumbre de la que os hablaba al principio: ¿será esta la vez o volveremos a ser los kamikazes de la infertilidad?
Cuando te dan garantías de éxito estás abierta a cualquier perrería si es que esto te permite alcanzar la meta, pero con nosotros van en modo "es lo único que os queda por intentar", y la presión de saber que para ellos (que no para Dra. E con sus gammaglobulinas) es el último cartucho antes de darte por perdida... ¡pesa!
Para poneros en situación: es como si tuviérais 4 convocatorias de examen para sacar la última asignatura de un curso, las hubiérais suspendido y con carácter extraordinario os dieran una ÚLTIMA oportunidad antes de daros por imposibles. ¿Cómo iríais a ese examen sabiendo que os lo jugáis todo a una carta?
 

Así me siento yo, como si hubieran colgado en el tablón de anuncios un aplazamiento de examen y me brindara algo más de tiempo para repasar, estudiar y/o ir prepando las orejas de burr@.

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3 comentarios

  1. Vamos juntas a la última convocatoria, que sea lo que tenga que ser...

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  2. A la heparina te acostumbrarás. ¡Yo llevo un año pinchándome! En nuestro caso ha habido final feliz, así que muchos ánimos.

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    Respuestas
    1. Me alegro que hayáis tenido vuestra recompensa tras acabar como un colador, por lo menos que el sacrificio merezca la pena.
      Supongo que la mayor frustración que podemos acumular en estos casos es cuando por más perrerías a las que nos sometemos no llega nunca el fruto deseado.
      Un besazo y felicidades por vuestr@ pequen@ gran logro

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