Brilla, mi pequeña "M"

8:00

Hasta ahora no había encontrado el momento para dedicarte estas palabras; supongo que no estaba preparada para despedirme de ti, aunque físicamente nos separáramos un mes de Noviembre de 2013.
 
Perdóname por el torrente de emociones que vinieron a mi cuando supe que te esperábamos; miedo e ilusión a partes iguales pero también mucho, muchíiisimo, amor. Desde el momento que un simple test nos confirmó tu existencia ya te ganaste, al igual que tus hermanos, el derecho a una parcela de por vida en nuestros corazones. Y si alguna vez sentiste que no me quería encariñar contigo, que pretendía hacer como si nada pasara, ¡no fue por ti! Tienes una madre, porque aunque no estés conmigo ese derecho nadie me lo podrá quitar jamás, que a veces pretende autoengañarse para no salir herida, a sabiendas que el corazón le dicta lo contrario, y éste gana por goleada.
 
Recuerdo perfectamente, por meses que hayan pasado, todo lo que vivimos con tu embarazo, todos y cada uno de los detalles de esos días que prometían traer, al fin, la luz a nuestras vidas y que, finalmente, acabaron por teñirse de negro y sumirnos, de nuevo, en esa pena, vieja conocida nuestra, que acompaña a toda pérdida de un embarazo deseado.
Te buscamos con taaantas promesas, tantos cantos de sirena, tantas esperanzas de que "a la tercera va la vencida" que los pinchazos de heparina llegaron a parecerme un trámite de pacotilla, ¡a mi, gran temerosa de las agujas desde tiempos inmemoriables! Si cada inyección nos acercaba un poquito más a ti, ¿qué más daba? Aunque reconozco que a tu padre le hice sudar la gota gorda con mis numeritos melodramáticos a cada "estocada".
 
No puedo borrar de mi memoria la primera vez que te vimos, pues lo que tenía que ser un día de celebración se convirtió en el inicio de mucha angustia e incertidumbre. ¿Por qué no podía ver latir tu pequeño corazón? ¿Por qué esa cara de la doctora habló más que mil palabras juntas? ¿Por qué tuve que sentir que la historia se volvía a repetir?
 
Demasiados porqués...
 
Perdóname, de nuevo, por mi ignorancia al pensar que dolería menos tu partida contra antes pusiéramos fin a nuestro camino juntas. ¡¡¡Ilusa de mi!!! Debería haber sabido que el dolor del alma ya era inevitable, pues te quisimos desde antes de que existieras, ya formabas parte de nuestras vidas con sólo imaginarte, ¿qué sentido tenía forzar tu partida? Lo único que "logré" es dañarme físicamente y ningunearte sin verdaderamente sentirlo, pues nunca has desaparecido de mis pensamientos, ni lo harás mientras tu padre y yo habitemos este mundo de locos que no pudiste conocer.
 
Pero llegó el momento que la pena deje paso al amor, llegó el momento de recordarte con cariño y valorando lo que nos mejoraste como personas, como padres, por el mero hecho de regalarnos tu presencia en nuestras vidas. Llegó el momento de aparcar la tristeza para que puedas brillar con todo tu esplendor en ese "cielo" que compartes con tus herman@s y donde formáis una pequeña constelación que solamente aparece en la carta estelar que guardamos en nuestro corazón.
 
Mi pequeña "M", sí, eras una niña y tenía claro cuál sería tu nombre, esto no es un adiós, es un "hasta pronto" pues quiero cerrar la puerta al dolor que aún invade tu memoria para poder recordarte como te mereces, con amor, a sabiendas que algún día nos volveremos a encontrar.
 
TQM
P & M 

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4 comentarios

  1. Qué bonitas palabras, y cuanto me recuerdas a mi!..este 14 de febrero hizo 3 años que vimos un positivo después de 8 de lucha..se truncó a las pocas semanas. Yo no supe el sexo, pero estaba segura que era una "Valentina".
    Sé que tengo que dejarla ir, pq el dolor que llevo dentro no me lo quita nada ni nadie. Mi pareja no habla del tema, y ya damos por cerrado el proceso (a los 6 meses volví a embarazarme y lo perdí de nuevo)..
    Espero que pronto puedas escribir una entrada contando que vas a ser mamá, te lo mereces!
    Un abrazo

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  2. Quizas no sepas quien soy, porque además de que hace tiempo que había dejado el tema blog, también he cambiado de nombre,pero recuerdo que deje algún comentario por aquí. Eres de mis preferidas, si no la mas. Cuando empecé mi blog estaba queriendo ser madre biologíca, yo solo he tenido un aborto porque no he vuelto a intentarlo del terror que me daba pasar por eso otra vez, pero al leerte a ti me sentía tan identificada. Ahora estoy muy contenta porque por fin hemos decidirnos adoptar.
    Un abrazo enorme, soy tu fan, eres mi heroA.

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  3. No veo mejor manera de hacerlo.q precioso post.la carne de gallina.como se puede ser tan amad@.es muy duro lo q has pasado pero te hace grande verlo ábside esa manera con la q escribes.un saludo y un abrazo

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