Habemus posible problema

23:57

Y nos plantamos en Septiembre, después de unas vacaciones aprovechadas al máximo, con las energías renovadas y con la necesidad de cerrar capítulos para poder empezar con otros.
Casi no di tiempo a empezar al mes que ya estaba llamando tanto a la ginecóloga como al inmunólogo, contra antes nos vieran mejor que mejor, que luego cuando uno se duerme en los laureles y se despista no le dan hora hasta casi 3 semanas después.
 
Primero fué la ginecóloga; acudimos a la cita con los resultados en mano -los había podido recoger unos días antes en el centro de análisis clínicos; unos resultados que, servidora, ya había analizado  pues mi profesión está dentro del ámbito sanitario (y cuento con un padre médico y una madre farmacéutica que siempre son de ayuda, no nos vamos a engañar).
¿Veredicto? Inocente a medias...por estar un poco anémica al haber pasado por un legrado, dos meses antes que se tomara la muestra de sangre, y no haberme recuperado aún.
Todos los valores hormonales salieron dentro de la normalidad para la fase del ciclo en la cual se tomaron, que al fin y al cabo era lo que a ella más le interesaba. Sobre un valor que salió alterado en la parte inmunológica no se mojó demasiado, nos dijo que para ella no era relevante y que como mucho me pautarían A.A.S de 100 (vamos, la famosa aspirina infantil) durante el embarazo.
Teníamos luz verde pasada la siguiente regla... ¡¡¡POR FIN YA PODÍAMOS PONER FECHA A LA REENTRÉ!!!

Y luego tocó ir al inmunólogo; se centró, como es lógico, en su parte...y ¡mira tú por donde! El valor que no era relevante pasó a ser algo a tener en cuenta. Tan en cuenta como que se me cayó el mundo encima con el panorama que me presentaba. No por dramático, hay cosas peores, por supuestísimo, pero otra vez más, como en tantas cosas en la vida, tocaba coger el puerto de montaña para llegar al embarazo en vez de una plácida autovía en línea recta, como muchos tienen suerte de poder tomar (sí, hay gente que pienso que nace con una flor donde ya sabemos todos...y los demás, pues tenemos un cactus de esos bieeen puntiagudos).
¿Veredicto? Culpable...
Culpable de tener SOLA y ÚNICAMENTE alterado UNO de los valores de los tropocientos mil solicitados. ¿Cuál? El que correspondía a los ANTICUERPOS ANTICARDIOLIPINA IgM, considerándose alterado con valores superiores a 10 y teniendo yo un valor de 18 (un valor moderado-bajo según el doctor pero a tener en cuenta).
Por si alguien no sabe qué conlleva, se lo sintetizo y doy la palabra clave para que pueda consultarlo de primera mano por internet -siempre mirar webs lo más científicas posibles, por favor:

La alteración de los valores para anticuerpos lúpicos, anticuerpos anticardiolipinas y los anticuerpos IgG antibeta 2 glicoproteína y  IgM antibeta 2 glicoproteína I (si no me equivoco son los principales) es indicativo de un posible S.A.F. o Síndrome Antifosfolípido, que será más o menos severo en función de cuántos valores hayan salido mal y en qué valor se encuentren.
El S.A.F. es un problema de base inmunológica, en la que no os voy a profundizar, que provoca la formación de coágulos en sangre pudiendo matar al embrión, feto o bebé por falta de riego.
 
Vale, acababa de ofuscarme pensando que podía ser una "asesina" en serie a base de coágulos de sangre...a parte de las repercusiones personales, pues no solamente es un problema para los embarazos sinó que predispone a padecer problemas de tipo circulatorio de mayor o menor gravedad.
Lógicamente, lo primero que pregunté al médico fué "¿qué debo hacer?"  aunque no os mentiré...algo había leído ya antes y me olía por donde irían los tiros, pero una cosa son suposiciones y lo otro era una afirmación.
Si teníamos luz verde para volverlo a intentar, debía iniciar ya la primera fase del tratamiento: A.A.S. de 100 (1v/día) y Folidoce (1v/día) aunque éste último no deja de ser un complemento sin mayor complicación.
Desde la primera falta, una vez confirmara que estaba embarazada tocaba añadir a la batalla la artillería pesada: Clexane 40 (1v/día; es heparina de bajo peso molecular, sí, inyectada...) y Progesterona 200 (600mg/día, en dos veces).
 
Sabía que no sería ni la primera ni la última en pasar por el banderillazo diario de la heparina, y muchas mujeres han podido llevar a buen puerto sus embarazos gracias a esta pauta -o a la casualidad cósmica, no sé qué pensar a estas alturas...- incluso consulté por internet y no es taaan poco habitual como nos pensamos. Más os diré, en muchos embarazos de riesgo, por abortos de repetición previos, de base aunque no tengan este problema van y lo dan...dicen que se ha demostrado que de alguna forma ayuda, y hasta aquí puedo leer porqué no se más.
 
Esa sería mi pauta a seguir hasta la semana 13 de embarazo, llegado el punto, con las siguientes indicaciones:
- Repetir oootra vez la analítica para los indicadores del S.A.F. (los que os he citado un poco más arriba y que son los más relevantes).
- A la 6ª semana tendría que ir a ver a la ginecóloga (en principio sobre esa semana ya se ve, que no oir, el latido del embrión).
- Si el embarazo cursaba con éxito, a la 10ª semana acudir a él otra vez con los resultados de la segunda hornada de analíticas, porqué de salir otra vez mal, o no, se consideraría un S.A.F. diagnosticado o una alteración puntual, modificándose muuuy mucho los protocolos a seguir.
Con S.A.F. diagnosticado --> durante el 2º trimestre se retiraría la progesterona y mantendría heparina y a.a.s., junto con el ácido fólico; en el 3r trimestre se retiraría a.a.s. para dejar sólo la heparina y el complemento vitamínico.
Sin S.A.F. concluyente --> El tratamiento acabaría con el 1r trimestre...en principio.
 
Como de una manera u otra el primer trimestre era idéntico en ambos casos, nos dió también su "bendición" para empezar a buscar de nuevo. Y así salí de la consulta con una sensación rara, pues ya tenía el nombre de MI PROBLEMA, ya tenía a qué señalar para justificar las pérdidas anteriores, sabía contra qué tocaba luchar...pero ¿hasta que punto con esto bastaría? Tratarse en un embarazo, aunque sea para beneficio, siempre acarrea más complicaciones, y más cuando hablamos de "aguar" la sangre para evitar coágulos, pero eso puede predisponer más a hemorragias mayores, ¿no?
Pero sobretodo, sobretodo, sobretodo pensaba: "¿habremos acertado y será esta vez la buena?".
 
¿Resultados? Listos. ¿Visitas? Hechas. ¿Tratamiento? Apuntado... ¡¡¡Manos a la obra!!!


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