Érase una vez una cobaya humana

17:35

Así es como te acabas sintiendo cuando las cosas no van bien y empiezan con prueeebas y más pruebas, a veces planteadas con un mínimo criterio clínico y otras por protocolo sin pararse a pensar si eso es lo más indicado.
Entiendo que a veces el camino se encuentra por descarte de otras cosas, pero si por una vez se detuvieran a analizar los hechos, y dieran un paso atrás, dejarían de ver el árbol y verían el bosque, ese contexto taaan importante y que por taaantos cientos de veces se pasa por alto.
Y ¿qué peor que no dar un paso atrás? Pues no escuchar al paciente, que aunque les parezca que no tiene ni pajotera idea quizá está extremadamente subestimado. Entiendo que al ser mi propio caso lo mire con otros ojos pero lo que yo ya vi en su momento no requiere de un gran coeficiente intelectual, sólo de un poco de perspicacia, análisis y detenimiento.

¿Por qué os suelto este rollo? Porque el NO escuchar fue la tónica predominante en la cita con el médico de mi suegra; incluso nos puso a "prueba" ante algunas preguntas por si le estábamos tomando el pelo (sí, sí, no así de claro, pero eran preguntas con trampa para ver si era un bulo lo que le decíamos).
A estas alturas aún no sé porque tuvimos que ir; en parte habíamos hablado de tener otra opinión más -¡pero al final es lo peor porque cada cual te suelta la suya!- y en parte por encontrarnos ante un ataque histérico-agresivo-desquiciado de mi suegra. SÍ, no exagero ni un ápice, pues le sentó como mil patadas al higadillo que el problema recayera sobre su tejado (en mi marido) y pasó de ser MI problema a ser, en todo caso, problema de AMBOS (no os mentiré que eso aviva mi antipatía y aversión hacia su persona).
Hasta tal punto quedó descolocada que, de golpe y porrazo, empezo a decirnos en tono súmamente imperativo y fuera de sí: "¡¡¡juraaarme que iréis a ver a mi ginecólogo, juráaarmelo!!!".
Mi marido no es de jurar y a mi, por orgullosa no me ganan, no me dio la gana. Para mis adentros pensé que tenía que sopesar la opción.
Entiendo que ella le tuviera fe porque fue quien le descubrió el primer cáncer que padeció -de matriz- pero también os diré que si no fuera una bajista profesional y hubiese dicho taaantas veces aquello de "que viene el lobo" su médico de cabecera la hubiera mirado con otros ojos, y que quede claro que en todo momento hizo por tratarla...pero ¡qué iba a pensar que por una vez en su vida no tenía cuento!
 
Inciso a parte, al final pedimos cita con el dichoso doctor de marras; y llegó el día. Llevamos tooodas las pruebas recopiladas hasta entonces y se las plantamos en sus morros cuando después de hacernos la anamnesis dijo "bueno, tendremos que empezar el "patrocolo" de pruebas para estos casos". ¿Cómo podía plantearse que a estas alturas no tuviéramos nada? Se las miró y, lejos de decirnos nada nuevo, se dedicó a restar importancia al problema de fragmentación de mi marido (¿¿¿¡¡¡cóoomooo!!!???), a hacer preguntas con segundas sobre la vacuna para los antiparentales, tales como dónde me la pondría y el nombre del doctor que lleva el tema, y a soltarnos tooodo lo que ya sabíamos de lo obtenido. Resumiendo ¡UNA GRAAAN PÉRDIDA DE TIEMPO!
 
Bueno, no todo fue más de lo mismo, sí que hizo una aportación que me cayó como una bomba: "hay que mirar el útero y hacer una histeroscopía con cultivo; para ver que no hayan quedado cicatrices y que no sea un problema bacteriano la causa de los abortos".
¡Aquí ya hice cruuuz y raya! Entiendo lo que planteó de las cicatrices (se las llama adherencias o síndrome de Asherman, ya os hablaré de ello) pero si bien en la Maternidad me lo plantearon antes del último legrado, los otros especialistas le restaron importancia o ni lo contemplaron, pero si las hubiera ¿qué? Para retirarlas hay que intervenir otra vez y poner un globo uterino para que no se formen al cicatrizar, pero tampoco es garantía, es muuucho más agresivo y si eres de hacer cicatrices contra menos se toque mejor.
Y no nos engañemos: no hubiera sido la causa de ninguno de los abortos anteriores, hay gente que ha pasado -desgraciadamente- por más que yo y luego no ha sido impedimento para embarazarse y, se seguro, que el primero simplemente fue un aspirado y con el tercero prometieron ser lo meeenos agresivos posibles.
Además, requería aplicar una dosis de mi "muy querido" Cytotec para dilatar el cuello uterino... ¡y un cuerno! Eso casi me cuesta el pellejo literalmente, me desangré hasta puntos críticos, así que ni pensarlo. De acuerdo que fueron dosis superiores pero el dolor que yo pasé no lo quiero para nada a no ser que sea para parir, y no hay más que discutir ni hablar.
Y ¿qué deciros de las recién contempladas bacterias uterinas? Digo yo que si en la última citología, hecha entre el 2o y 3r aborto, hubiesen hallado algo en el cuello del útero la alarma ya estaría activada, ¿no? Además, ¿no se trata con antibiótico antes de buscar el embarazo? Pues si taaantas dudas tuviera se da tratamiento profiláctico y listos. Aún así os diré que he leído bibliografía seria al respecto y las bacterias son motivo de problemas gestacionales en estadíos más avanzados.

¿Por qué no hizo ni puñetero caso al patrón que siguen tooodas nuestras pérdidas? No lo sé, deben pensar que saben más que nadie...pero ojo que así es como uno se pilla los dedos en esta vida.
Resumiendo: fuí, oí y decidí; decidí seguir por el camino que ya tenemos trazado, seguir con mi doctora y seguir escuchando mi instinto. Soy fiel a los buenos profesionales, y soy fiel a mi misma.

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