Gracias, infertilidad

16:20

¡No me he vuelto loca! No, no, no, aunque todo se andará, pero hoy quiero dar las gracias a eso llamado infertilidad, mi mal, mi tortura y mi amargura de los últimos años.
 
Y es que ser infértil no es algo que guste, alegre o apetezca, ¡nunca hubiese elegido esta opción para mi vida! Pero de la misma forma que ha sacado lo peor de mi, me ha arrastrado hacia el "lado oscuro" y me ha retenido más tiempo del que me hubiera gustado... ha sido el detonante para muuuchas cosas a mejor en mi vida, personal y profesionalmente hablando.
Me ha cambiado, ya lo comenté en la entrada anterior, pero no todo ha sido para mal. Así que hoy me dispongo a robarle el placer, a este mal, de regodearse de sus efectos negativos en mi, porque seguramente algunos ni tan siquiera los contemplaba.
 
Y es que antes de empezar esta (des)aventura servidora...
 
- Vivía amargada por el trabajo: por la frustración que generaba en mi, por mi forma de tomarme las cosas, por el ritmo de locos que llevaba, porque se me hacía una montaña...
 
- Vivía amargada luchando por el control: de mi vida, de mi entorno, de las situaciones y casi diría que del mundo...
 
- Vivía amargada y amargando a mi entorno: pues los dos puntos anteriores repercutían de tal forma en mi vida personal que otras personas me hubiesen mandado a freír espárragos.
 
- Vivía atemorizada con la idea de ser madre: por algo taaan superficial como los cambios físicos que dejaría en mi, por perder la oportunidad de seguir disfrutando de cosas tales como los viajes, la independencia personal, por no poder seguir trabajando al mismo ritmo y ganando menos jornal...
 
- Vivía con convicciones erróneas: ya que tenía claro que si llegaba el momento quizá no haría ni la baja maternal mínima, por no perder trabajo, que las guarderías de bien pequeños no eran cosa mala, que no dejaría que mi mundo desapareciera por el hecho de ser madre...
 
Ahora, ¡gracias a ti, infertilidad!...
 
- Preocuparse por el trabajo está bien, de algo tenemos que vivir, pero ya no me quita el sueño como antes, he sido capaz de pegar carpetazo en dos trabajos cuya dependencia económica me hacía sentir que no era viable bajo ningún concepto dar este paso pero era consciente que me estaban consumiendo a marchas forzadas. No, el trabajo ya no me amarga, lo que a cualquier mortal, con sus días mejores y sus días peores.
Ahora tengo yo el control, las riendas, en exclusiva de mi vida profesional, ¡sin ti aún sería la mujer estresada hasta límites insospechados que solía ser! Gracias.
 
- Controlar...controlo lo justo, lo que está en mi mano, lo demás a verse venir, sobre la marcha, y capeando según se de. Me he quitado un graaan lastre de encima, ¡saber que no controlo penas nada no me frustra! Por ti he aprendido a responder cuando las cosas suceden, ni antes ni después, ¡y soy máaas feliz y vivo menos preocupada y consumida! Gracias.
 
- Sin problemas en el trabajo y con la convicción que hasta donde pueda controlo y poco más, ¡mi familia puede acercarse a mi sin miedo a que les muerda y pierdan algún miembro en el intento! Incluso has borrado mi cara de amargura, mis ojeras y mi mal aspecto. Gracias.
 
- Sé que hasta la vida máaas pequeña e infravalorada por la ciencia tiene un gran poder sobre mi, haciendo que lo físico sea un cambio que con gusto aceptaría un millón de veces, que podría ir al paraíso y ser infeliz y sentirme incompleta y que grátamente lo cambiaría por mil salidas de Domingo al parque de al lado de casa con una minipersonita en nuestra casa. No soy la mujer frívola y egoista que creía. Gracias.
 
- Me has enseñado que ser madre, si nunca llega, será el mayor regalo que me de la vida y que esa personita no necesita ni la ropita más cara, ni la mejor niñera o guardería, necesitará que esa madre y ese padre que taaanto han luchado por él/ella estén allí, viviendo cada momento, cada cambio, cada etapa tooodo lo buenamente posible. Gracias.
 
Sí, gracias, porque con tu afán por arrebatarme 3 estrellas lo único que has logrado es que quiera más que nunca ser madre para hacer las cosas mejor de lo que las hubiera hecho nuuunca de salir todo rodado a la primera.
Soy perfectamente imperfecta, pero mejor persona que hace 2 años, de laaargo. Me haces muuucho daño, pero muuuy a tu pesar me has dado una lección magistral, sin quererlo, de humanidad, generosidad, superación, fortaleza, psicologia, filosofia y amor... ¡Te salió el tiro por la culata!

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3 comentarios

  1. Qué gracia me ha hecho tu entrada! Yo acabo de publicar una medianamente similar, aunque desde el otro lado de la infertilidad, el de ser madre después de la infertilidad!! Si te apetece, pásate y coméntame qué te parece! http://hijonuevovidanueva.blogspot.com.es/

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  2. No me creo que fueras tan ogro!! en serio? si te hace falta mas infertilidad yo te doy de la mia eh? que quiero que te cures del todo jejejejejeje (es broma).

    Por cierto, en esta entrada tambien pensaba que me nombrarías, como lo mejor que te ha traido la infertilidad...me cachissss!!!

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  3. jejeje! la verdad es que tienes razón. Es un cambio de prioridades bestial que hace que nos lo planteemos todo de otra forma.

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