15/12/16: Llegó B

15:41

La llegada de B no iba a ser sorpresa desde que decidieron realizar una cesárea electiva a causa de mis episodios de metrorragias por la placenta previa oclusiva total.
Pero viniendo de mi... había que darle un punto de emoción al asunto, así que la madrugada del día 15 tuve que acudir a urgencias por un nuevo sangrado; en 6 horas ingresaba para la cirugía, sí, pero las pérdidas eran mucho más que una menstruación y una vez allí se puso en evidencia que servidora había cuantificado a la baja.
Las horas que quedaban hasta las 8 nos las pasamos en un box de dilatación, ¡menuda ironía!, echando una cabezadita. Estaba nerviosa por la cirugía pero también muuuy cansada... y por suerte ganó lo segundo.
Y a las 8... empezó todo.
A lo primero me dijeron si quería ducharme, pero como ya lo había hecho la noche anterior no hizo falta. Acto seguido entró la comadrona que iba atender nuestro parto, una chica majísima, y se llevó las cosas de B no sin antes preguntarnos por su nombre completo y si tenía pensado hacer lactancia materna, a lo que respondí que sí, si las circunstancias me lo permitían.
Y llegó el celador.
Iba algo asustada, pues no dejaba de ser una operación, pero también expectante e incrédula de que hubiese llegado ese momento, algo que veía imposible desde hacía 4 años.
En MI caso, debo reconocer que ninguna de las dos anestesias que me pusieron me ocasionó dolor; por un lado la intradural fue visto y no visto, y su efecto inmediato, por otro con la epidural (de cara al postquirúrgico por mi tema de alergias a los AINES) lo único que percibí fue una leve presión en la pelvis. Lo malo vendría luego...
Y en menos que canta un gallo ya estaban abriendo; recuerdo que yo repetía "falta mi marido...". Sí, faltaba Mr. Costillo, quien entró justo para el momento de sacar a la nena y poco después, sólo por un breve lapso de tiempo, para enseñármela limpia; luego supe que los obstetras no las tenían todas consigo y mi cesárea era considerada de muy alto riesgo, así que mi marido probablemente les sobraba. La verdad es que le eché de menos, me sentí un poco timada, pero pensar que estaba con B me compensó en aquellos momentos.
Debo decir que hubo momentos de reír, de emoción y de ca&@®~e en la madre que los trajo a todos.
- Me reí cuando uno de los ginecólogos, argentino él, soltó: "¡¡¡Vooo, pero qué peluuuda!!!" (sí, hablaba de mi hija) y en el momento de sacar a B, ésta llorando a pleno pulmón, le "escupió" encima todo de líquido que tenía en la boca. Por llamar peluda a una señorita.
- Cuando me la acercaron antes de llevársela a limpiar y explorar no atiné más que a besarla. Era una mezcla de emoción y shock, como si eso que estaba viviendo no fuera del todo conmigo. Lloré, sí, pero aún no sé qué sentimiento lo propició.
- Les pitaron las orejas a todos los ahí presentes porque para sacar a B, que estaba muuuy arriba, hicieron una pseudomaniobra de Kristeller. Tal era lo que apretaban, y me llegaba a doler y asfixiar, que recuerdo claramente decirles "La anestesia es sólo de cintura para bajo... ¡Me estáis haciendo mucho daño!"
A las pruebas me remito para demostrar que se les fue la mano cuando a día de hoy sigo bastante dolorida, durmiendo sentada y a penas pudiendo cargar con B. Mi padre me echó un vistazo e insistió en hacerme una radiografía porque apunta a costillas fisuradas a ambos lados; he pasado porque saberlo no cambiará el curso de la recuperación y porque con B sería más lío que otra cosa.
Entiendo que mis circunstancias exigían extraer rápidamente a la niña, perfecto, pero luego cuando me quejaba de más dolor en las costillas que por los puntos (no me llegaron a doler en ningún momento) no debieron hacerse los suecos...
La placenta, a priori, salió bien, el sangrado fue importante pero no como para llegar a transfundir el concentrado de hematíes; lo que dio más problemas fue mi útero, que no respondía ni a la oxitocina ni a los «masajes» para que empezara a contraerse. En ese momento les vi muuuy apurados y chutando como locos oxitocina endovenosa. Curiosamente, por como soy, solamente pensé "Pues ya lo solucionarán como sea...", pero viéndolo con perspectiva me doy cuenta de lo que pudo haber acontecido. ¿Lo bueno? Que finalmente se solucionó, ya está.
El piel con piel, no sé por qué lo hice finalmente yo, y es que estaba convencida que lo haría Mr. Costillo, pero se ve que le echaron y dejaron a B diez minutos en la incubadora para que cogiera temperatura antes de ponérmela encima. Con lo que había machacado a mi marido de que hiciera él el piel con piel por no poder a bote pronto hacerlo yo...
Cuando me pusieron a B encima simplemente flipé, estaba en otro mundo, ahí estaba mi niña, tras 8 meses de caótico embarazo, con desalojo forzoso y tras 4 años justos de haber empezado esta (des)aventura... ¿De verdad que eso me estaba pasando a mi? ¿A nosotros? Pues sí, pero 22 días después sigo sin acabar de ser consciente de ello, hasta que la veo y me siente libre de esa carga emocional que arrastramos desde que vivimos nuestra primera pérdida. No hemos olvidado ninguna de las 4, ni mucho menos, sólo que ahora me encuentro en paz conmigo misma, que ya es mucho.
Así pues, B llegó al mundo a las 9:40h del día que cumplía 36 semanas, el Jueves 15/12/16, con 2'860kg, 45'5cm y llenando de luz, al fin, unas vidas, las nuestras, que se habían vuelto algo sombrías.
Y hasta aquí por hoy, no por falta de ganas de escribir sino por falta de tiempo para hacerlo. En la próxima entrada ya os hablaré de la segunda parte del show... el postquirúrgico.
¡Ah! Infinidad de gracias por tooodos los mensajes recibidos por las rr.ss. y por aquí. Saber que este «viaje» puede ser de ayuda, todo o en parte, hace que mereciera la pena abrir un diario-blog un día de muuucho bajón un mes de Noviembre de 2013. De verdad... ¡¡¡GRACIAS!!!

You Might Also Like

4 comentarios

  1. Mis más sincera enhorabuena,al poco de empezar a leerte mis ojos ya se llenaron de lágrimas,lágrimas de alegría y esperanza...sólo puedo imaginarme un poco el durísimo camino que habéis recorrido hasta aquí para poder llegar a tener a B...Yo llevo dos pérdidas y te entiendo perfectamente al decir que jamás olvidarás a tus bebés estrellas...También te entiendo al no ser consciente del todo de haberlo logrado...estoy de 31 semanas,ya tenemos casi todo para recibir a nuestra pequeña arcoiris y aún no me lo creo...qué decir que no hago más que imaginarme el día del parto para poder ponerle rostro al fin.....
    Muchísimas Felicidades y disfrutad totalmente de B
    Un abrazo bien fuerte

    ResponderEliminar
  2. ¡¡Muchísimas felicidades!! :D

    Me imagino perfectamente los sentimientos tan confusos que deben sentirse cuando, después de tantísimo que habéis pasado, lográis cruzar "al otro lado". ¿Es real? ¿Fue real todo lo anterior? ¿Cómo asumirlo?

    Ayyy... ¡qué ganas de seguir tu ejemplo y conseguirlo!

    Gracias por compartir tu experiencia, te deseo todo lo mejor en esta nueva etapa ;)

    ResponderEliminar
  3. Otra vez muchas felicidades a los dos por esa pequeña q más q un arcoiris en un cielo entero porque vas ha conocer el AMOR con mayúsculas y cada día va a más y más y ya llega un momento q te duele hasta el corazón con sólo mirarla de tanto amor.os deseo salud para los tres y q esos moratones se vayan quitando y mejores.un saludo

    ResponderEliminar
  4. Enhorabuena!! Que alegría saber que todo fue bien. Llegó el final feliz que tanto merecías.

    ResponderEliminar

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Sígueme por mail

Follow