Una fábula para pensar

21:58

Hoy ha sido un día de miércoles, y eso que me había levantado dispuesta a pasar todo por alto por ser Jueves...
Aún así hoy todavía ha habido tiempo para uno de #mismomentosdefelicidad (o de reconforte del alma), siendo esta vez Merimeri del blog El peso de la infertilidad quien me lo ha propiciado.
La bonita fábula que ha citado, y que me ha gustado muchísimo, la podéis encontrar en los comentarios de la entrada previa a ésta, "Unas escaleras llamadas infertilidad", pero he creído que merecía se le dedicara una entrada, pues no sólo da que pensar sino que te hace sentir menos "gusano" y más "aspirante a mariposa".
 
Muchas gracias de nuevo Merimeri por tus palabras y, sin mayor demora, aquí os dejo la fábula del reconocido Jorge Bucay...
 
EL GUSANO Y LA FLOR
(Jorge Bucay)
 
"Había una vez un gusano que se había enamorado de una flor. Era por supuesto, un amor imposible, pero el insecto no quería seducirla ni hacerla su pareja. Ni siquiera quería hablarle de amor. El solamente soñaba con llegar hasta ella y darle un beso. Un solo beso.
Cada día y cada tarde el gusano miraba a su amada cada vez más alta, cada vez más lejos. Cada noche soñaba que finalmente llegaba a ella y la besaba.
Un día el gusanito decidió que no podía seguir soñando cada noche con la flor y no hacer nada para cumplir su sueño. Así que valientemente avisó a sus amigos, los escarabajos, las hormigas y las lombrices que treparía por el tallo par besar la flor.
Todos coincidieron en que estaba loco y la mayoría intentó disuadirlo, pero no hizo caso, el gusano llegó arrastrándose hasta la base del tallo y comenzó la escalada. Trepo toda la mañana y toda la tarde, pero cuando el sol se ocultó sus músculos estaban exhaustos. "Haré noche agarrado del tallo, pensó, y mañana seguiré subiendo" "Estoy más cerca que ayer", pensó aunque sólo había avanzado 10 centímetros y la flor estaba a más de un metro y medio de altura. Sin embargo, lo peor fue que mientras el gusano dormía, su cuerpo viscoso y húmedo resbalo por el tallo y a la mañana el gusano amaneció donde había comenzado un día antes. El gusano miró hacia arriba y pensó que debía redoblar los esfuerzos durante el día y aferrarse mejor durante la noche. De nada sirvieron las buenas intenciones. Cada día el gusano trepaba y cada noche resbalaba otra vez al suelo. Sin embargo, cada noche mientras descendía sin saberlo, seguía soñando con su beso deseado. Sus amigos le pidieron que renunciara a su sueño o que soñara otra cosa, pero el gusano sostuvo con razón que no podía cambiar lo que soñaba cuando dormía y que si renunciaba a sus sueños dejaría de ser quien era. Todo siguió igual durante días, hasta que una noche.......Una noche el gusano soñó tan intensamente con su flor, que los sueños se transformaron en alas y a la mañana el gusano despertó mariposa, desplegó las alas, voló a la flor y la besó".
 

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6 comentarios

  1. Me alegro mucho que te haya gustado , a mi en su día me dio también mucha esperanza y es que cuando menos lo esperes... Volarás y bien alto!

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  2. Bonita fábula, pero hay veces que cuesta creer en las alas, llevo una semana regu. Lo conseguirás.

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  3. Muchas gracias por la fábula y por tu blog, las mamás que han pasado por pérdidas gestacionales o perinatales necesitamos apoyo y nada mejor que hablar con quién ha tenido experiencias similares.
    Si te apetece, echa un vistazo a mi blog http://elplanetadeoliviayvioleta.blogspot.com.es/
    sobre la muerte del recién nacido y el embarazo tras la pérdida.
    Un abrazo enorme y mucha suerte a todas

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  4. una bella historia y llena de esperanza!!

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  5. una bella historia y llena de esperanza!!

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