O "Por favor, mandarme al psiquiatra".
Sieeempre que no haya ningún susto gordo antes, estamos a 4 días de conocer a B, de que esta etapa llamada embarazo acabe, prematuramente, y empiece nuestra nueva vida, pues creo que, por lo menos yo, nuuunca más seré exactamente la de antes. Si me han cambiado nuestras cuatro pérdidas, mis cuatro estrellas, ¿cómo no va a hacerlo el nacimiento de nuestra hija?
¿Ha sido un buen embarazo? Va a ser que no... Siempre con el alma en vilo, con mal cuerpo, con miedos, con síntomas extremos, hemorragias, complicaciones, etc, pero ahora viene cuando os váis de cabeza a comprarme una camisa de fuerza: ya siento nostalgia y aún no ha llegado a su fin.
Ha habido momentos buenos, momentos que sé que NUNCA olvidaré: ver por primera vez el tintineo del corazón de B, ver su paso de embrioncito chipironiano a mini personita, su primera patada, notar sus movimientos, "jugar" con sus piececitos, sus ataques de hipo, ver su carita antes de nacer..., y me sabe mal porque siento que no los he disfrutado lo suficiente, que los temores y los problemas lo han deslucido todo y ha pasado sin pena ni gloria. No me culpo, nuestra experiencia previa no ha ayudado que digamos.
Pensaba que nuestro problema sería lograr un embarazo evolutivo, pensaba que una vez logrado el karma se apiadaría de nosotros y tendríamos un buen embarazo. No ha sido así, tooodo difícil y complicado hasta el final, y tocando madera porque las cosas siempre pueden dar media vuelta de tuerca más.
Ha habido momentos buenos, momentos que sé que NUNCA olvidaré: ver por primera vez el tintineo del corazón de B, ver su paso de embrioncito chipironiano a mini personita, su primera patada, notar sus movimientos, "jugar" con sus piececitos, sus ataques de hipo, ver su carita antes de nacer..., y me sabe mal porque siento que no los he disfrutado lo suficiente, que los temores y los problemas lo han deslucido todo y ha pasado sin pena ni gloria. No me culpo, nuestra experiencia previa no ha ayudado que digamos.
Pensaba que nuestro problema sería lograr un embarazo evolutivo, pensaba que una vez logrado el karma se apiadaría de nosotros y tendríamos un buen embarazo. No ha sido así, tooodo difícil y complicado hasta el final, y tocando madera porque las cosas siempre pueden dar media vuelta de tuerca más.
Tal está siendo la recta final que ni síndrome del nido ni nada. Mi casa anda hecha una cochinera (estoy en casa mis padres hasta la cesárea), la habitación de B está por montar, y aún me hago cruces que llegáramos a poder pintarla, nadie diría que ha de llegar un bebé, todas sus cosas están por desempaquetar... pero, ¿a caso ahora puedo hacer algo? Sí, ser la mejor incubadora para mi hija, el resto es prescindible y/o se puede arreglar en cualquier momento.
Ni sesiones de embarazo con fotógrafo profesional ni seguimiento de cómo crece la barriga, todas las compras apuradas, nada de ropa premamá (¿para qué si estoy recluida?)... todo cosas secundarias pero que hubiesen ayudado a dar aaalgo de normalidad a esta situación y tener algún que otro recuerdo.
Solamente cuando me levanto para ir al wc tomo conciencia de cómo ha crecido mi tripota pero no me puedo contemplar demasiado no se vuelva a "despertar" mi placenta. Me veo decrépita, descuidada de mi persona, con un look pijamero arrebatador 24h al día, sin saber si estamos a Lunes o Domingo, viendo pasar los meses sin diferencia entre sí... Esto nadie te lo cuenta, esto no es lo que te venden en todas partes sobre el embarazo y no creo que seamos tan pocas las que pasamos por situaciones así.
Y aún con esta antítesis... echaré de menos el embarazo, o algunas cosas de éste.
Probablemente porque no tengo claro que haya un segundo embarazo, otra oportunidad, para "enmendar los errores".
Lo importante es el fin, lograr tener en nuestros brazos a B, que por algo hemos batallado tanto, pero carai, el viaje habrá sido cuesta arriba en todo momento desde ese Diciembre de 2012 hasta el día D.
Probablemente porque no tengo claro que haya un segundo embarazo, otra oportunidad, para "enmendar los errores".
Lo importante es el fin, lograr tener en nuestros brazos a B, que por algo hemos batallado tanto, pero carai, el viaje habrá sido cuesta arriba en todo momento desde ese Diciembre de 2012 hasta el día D.
¿Soy la única que se siente en esta disyuntiva?

