De reposo...

12:00

Siento la ausencia pero estas últimas semanas hemos ido a retortero y, cómo no, faltaba la guinda del pastel.

La guinda, pues de lo otro ya os hablaré en otra entrada para no extenderme, ha sido empezar con sangrado, y visita a urgencias de madrugada, la semana 28 de embarazo.
En el segundo control para la ectasia piélica de B ya me dijeron, en la SS, que tenía la placenta baja marginal, pero no sé porque no lo volvieron a controlar; por su parte, la ginecóloga de la mutua lo miró y le quitó dramatismo e importancia, refiriendo que la placenta estaba a 18mm del orificio del canal del parto.

Pues bien, antes de ayer, estando sola (mi marido bajó al bar de debajo de casa a ver el partido de Champions), noté una salida demasiado evidente de flujo, más acuosa que lo que suele provocarme la progesterona. Miré y, ¡jamacuco al canto! Era sangre; sangre roja, fresca, muuuy fresca, como cuando te pegas un corte.

*** Recuerdo que servidora se halla en estos momentos descoagulada mediante heparina en dosis terapéuticas y Adiro® ***

Me entraron todos los males juntos, unos nervios que pa'qué os voy a contar, y llamé zumbando a Mr. Costillo que subiera y luego a mis padres, a quienes tengo a menos de 50m de casa, para que nos acompañaran.
Creo que B dejó de moverse al notar lo histérica que me puse, y no notarla me hacía sufrir más... Sé que no son equiparables, en cuanto a causa, las pérdidas hemáticas en el primer y tercer trimestre de embarazo, pero ver sangre me trae taaan malos recuerdos, pero que taaan malos.

Llegamos a la Maternidad (SS), con mi padre haciendo slalom entre el colapso ocasionado por el puñetero fútbol, porque de las urgencias de las clínicas de la mutua no me fío un pelo, así de claro.

Me atendieron ipso facto y desde el conserje hasta el personal sanitario que me atendió se portaron de 10.
Me pusieron por primera vez, y durante un buen rato, las dichosas correas y debo decir que B hizo acto de presencia para enzarzarse a porrazos contra la que supongo que monitorizaba las contracciones. Que se moviera y escuchar el latir de su corazón fue un pequeño alivio; estaba tremendamente asustada, no por mi sino por ella, porque le pudiera pasar algo, ¡ya vale de tanto azote mientras otras personas lo tienen todo de cara! ¿A caso no es justo pedir que se reparta TODO de manera equitativa?

Los monitores salieron bien, a pesar de los ataques de B, y pasaron a la exploración física.
Ya no recordaba lo que era que te introdujeran un espéculo... mis partes llevan demasiados meses «fuera de servicio».
En ese momento el sangrado se había vuelto marronoso, la sangre roja había cesado o, por lo menos, menguado.

La ecografía abdominal correcta: B en plena "fiesta", nada de hematomas, desprendimientos de placenta ni nada por un estilo. Líquido amniótico correcto y nada a destacar.

La vaginal ya fue otra historia: la placenta, perfectamente delimitada, estaba (y no se si seguirá estando) a 5mm del orificio del canal del parto -ha empeorado, ¡vamos mal!- y, para más inri, descubrieron una masa vascular, prolongación de la misma placenta, justo cubriendo el canal del parto; vasos pequeños y no precisamente pequeños, arteriales y venosos, que con el eco doppler daban un mosaico de rojos y azules de espanto.

Sólo con deciros cómo se quedó la MIR que me atendió que hizo bajar a sus jefes porque no las tenía todas consigo...
Y los jefes confirmaron el diagnóstico: placenta previa marginal en toda regla con agravante por el tema vascular que puede llevar a considerarla oclusiva.

Así que:
- reposo total.
- en el control del riñón de B, el próximo Martes, tengo que entregar el informe de urgencias para que hagan seguimiento de «eso».
- ante sangrado alguno, ir volando a urgencias.
- ante contracciones (con o sin sangrado), ir volando a urgencias.
- evidentemente, nada de sexo, esfuerzos y demás, incluyendo esfuerzos para ir al wc (entiéndase, hacer las deposiciones).

Así que de esta guisa me encuentro; avisada que esa masa, ante una dilatación o presión, puede romper desde un capilar -como probablemente pasó el Miércoles- hasta una arteria (o vena) más grande y a ver quién es el valiente que para la hemorragia a una descoagulada...

¿Dónde nos lleva esto? A que soy candidata a cesárea en la semana 36. Por eso, cuando a mi me preguntaban «¿Qué plan de parto tienes?» me echaba a reír en su cara y les decía que dudaba que esa decisión estuviera en mis manos. Nunca mejor dicho...

Que sea lo que tenga que ser pero que salgamos B y yo bien paradas de esta odisea de embarazo.

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6 comentarios

  1. Jope,mucho ánimo,q rabia xq tus miedos son fundados y aunq al final saldrá todo bien estos ratos se pasa mal!.pero tu enana es una campeona llena de vida.mucho reposo y déjate mimar x los tuyos.un saludo preciosa

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  2. Respuestas
    1. Por justicia...divina ya o no...todo debería quedar en un susto y ya está bien de tanto sufrir!!
      Seguro que B nace sana totalmente y en su monento...igual que a ti no te va a pasar nada.
      Te envío mucho ánimo y un fuerte abrazo

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  3. a mi al final me hicieron cesarea de urgencia a las 37 por que soy epileptica y tuve una crisis, mucho miedo, pero estamos estupendas, todo saldrá bien, estoy segura! ya te toca!! muchos animos!

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  4. Menudo susto! Menos mal que se ha quedado en eso! Tú cuídate y cuídala mucho, que os mimen a ambas, que 8 semanas pasan en nada y todo compensará a tener a tu pequeñaja en brazos! Un besote

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